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50 años de "Orilla" poemario de Luis Hernández

Publicado: 2011-01-26

HERNÁNDEZ: RETRATO DE UN ARTISTA ADOLESCENTE

¿Quién soy yo, ser sin forma/que el océano roe?

Estos versos de François Mauriac aparecen epigrafiando el poemario primaveral de Luis Guillermo Hernández Camarero. Qué otras palabras, con tal rotundidad podía expresar mejor las voces y llamados aurorales de Luis Hernández.

Orilla fue la opera prima de nuestro poeta, en una edición auspiciada por el Centro Federado de la Facultad de Letras de la Universidad Católica, y vio la luz un 25 de enero de 1961, por lo cual celebramos sus 50 años. Sobre la publicación en sí, prologada por Luis Alberto Ratto, realizada en Lima por el esfuerzo de Javier Sologuren en su pequeña imprenta que dio lugar a la colección Cuadernos del Hontanar, posteriormente a llamarse La Rama Florida, que sirvió de plataforma de lanzamiento de muchos de los jóvenes poetas desde los sesenta.

Apenas un manojo de poemas hacían del libro apenas algo más que una plaquette, pero tal intensidad fue pocas veces vista antes en poetas que hacían sus primeras armas. Reparemos que Luis tenía apenas 20 años cuando escribe esta obra, un detalle que no resulta insignificante, pues la lectura actual de la obra nos evidencia la maestría más propia de vates con mayor experiencia en recorrido y en uso de los recursos de la poesía.

Podemos decir de Orilla y Luis Hernández, que el poeta no sintió necesario hacer sus propios rites de passage, que muchos otros lograban en publicaciones marginales, revistas de corto tiraje o inclusive en los poemas pasados de mano en mano, abiertos al escrutinio y la crítica de sus pares e impensables de ser dados a conocer a grandes públicos.

“…Orilla no es todavía la obra que evidencie la voz propia y definitiva de Hernández, pues su expresión y temática empiezan a cambiar con Charlie Melnik y con Las Constelaciones, y se reelabora a partir del inicio de sus famosos cuadernos. Sin embargo, mucha de la sensibilidad del poeta ya está presente en estos sus primeros versos…” 

De otro lado, Orilla no es todavía la obra que evidencie la voz propia y definitiva de Hernández, pues su expresión y temática empiezan a cambiar con Charlie Melnik y con Las Constelaciones, y se reelabora a partir del inicio de sus famosos cuadernos. Sin embargo, mucha de la originalidad del poeta ya está presente en estos sus primeros versos, que como reconocen sus biógrafos y antologistas a partir del estudio de su obra reunida y conocida, (la que nos seguirá dando la sensación de que permanecerá incompleta por un buen tiempo), ya preludian la lírica y el culturalismo que son inherentes a su generación, y que se enriquecerán con los giros más populares, casi coloquiales de su obra posterior, mucha de ella convertida en un diálogo reiterado consigo mismo, sus conflictos interpersonales y hasta su dolor psíquico.

No nos proponemos hacer aquí un estudio de su obra, sólo celebrar con la creciente troupe de sus seguidores, la valoración justa de una obra hace poco redescubierta, antes marginal y reducida a sus exégetas. Nos regocijamos que su obra sea difundida, que exista todo un movimiento cultural en ciernes alrededor de su obra y figura, donde solo percibimos que nos falta seguir en el esfuerzo por seguir reuniendo su obra inédita y reeditar la publicada.

En tanto gocemos con estos poemas llenos de preguntas sin respuesta, de tensas y provisionales respuestas, de alguien como Hernández que a sus 20 años pudo ser capaz de anticipar su propio destino expresada en una poesía fulgurante, construida a partir de sus propias tribulaciones, de su búsqueda y extravío, estos versos que significaron su nacimiento poético en medio de voces y llamados que nos dieron su sentido de lo humano. (Luis Pineda)


Escrito por

eleperu2

Observador de la realidad monda y lironda


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Guerrero de la Palabra

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