El mundo está hecho de Benedetti
El amor al poeta a cinco años de su partida
Benedetti nunca aspiro a escribir, digamos como un compositor popular para la opera de Bayreuth, como un escritor para la academia, sino para ser leído en un cine de barrio, en un teatro popular de telón remendado. No requiere palcos sino parques donde leerse y entenderlo en su sencilla grandeza.
Me dicen algunos de mis amigos, poetas de oficio en algunos casos, que Benedetti es un poeta inconstante, a veces demasiado romántico, a veces muy panfletario, otros que sus temas son muy obvios y cotidianos, como excesivamente coloquial su poesía, un canto demasiado cursi para la poesía seria. Lo que más me gustó de mis amigos fue decir que Benedetti tal vez sea a la poesía como un musical a la lírica. Esto último es de alguna manera cierto.
Por eso, sin molestarme, ni ponerme en el plan de defensor a ultranza del poeta, los escucho, sonrío, les guiño el ojo, y les digo que el canon poético no consagra santos sino poetas, y que más importante que la consagración académica es la acogida del público, y en eso Benedetti ha ganado más lectores de poesía que muchos de los poetas más afinados y serios. Los libros del poeta son casi best sellers, y cada nueva edición o antología es rápidamente un éxito editorial, un producto de demanda masiva. Y es que Benedetti nunca aspiró a escribir, digamos como un compositor popular para la opera de Bayreuth, como un escritor para la academia, sino para ser leído en un cine de barrio, en un teatro popular de telón remendado. No requiere palcos sino parques donde leerse y entenderlo en su sencilla grandeza.
Y es que Mario Orlando Hardy Hamlet Brenno Benedetti Farrugia (Paso de los Toros, 14 de septiembre de 1920 – Montevideo, 17 de mayo de 2009), es un fenómeno en ventas, pero sobre todo un poeta que caló hondo en los corazones de miles de seguidores. La fórmula de Benedetti, no hay poema corto o largo, que no transmita al lector sentimientos, emociones, ideas y llamados a la acción, cada cual con gran intensidad y capacidad movilizadora.
Mario Benedetti no fue un cantante de rock, pero casi como despliega igual parafernalia en sus seguidores, que lo han convertido en un icono cultural, en algo que sin forzar a Walter Benjamin, diríamos ha convertido la poesía es un producto cultural de consumo de masas. Y es que Benedetti es, primordialmente, el poeta del amor. Qué poeta no lo es, y allí está siempre el ejemplo latente de nuestro Pablo Neruda, o de manera más modesta en Jaime Sabines o a cierta distancia temporal, en los poemas incendiarios del español Pedro Salinas. El amor, para estos poetas, no es un pretexto para hacer poesía, es la poesía misma, sustrato, esencia, espíritu, sueño y deseo convertido en palabra, en verso, en poema.
Pero Benedetti no solo es un poeta del amor, lo es también de la libertad, del humanismo de este tiempo, transigido entre el individualismo más vulgar y mecanicista, y , del otro lado del propio ser, de la conciencia crítica, de los que jamás se rinden, de aquellos que aun en estos tiempos no se sienten abatidos por el supuesto del triunfo inapelable del mercado sobre la sociedad, pero no cualquier sociedad, una sociedad respetuosa de las libertades, de los derechos, de la ciudadanía, del hombre mismo.
La poesía de Mario Benedetti es antropocéntrica, porque cree y nos transmite esa credibilidad en el hombre, como creador de todo cuanto existe, constructor del mundo real y poseedor de una capacidad para construir un imaginario febril y transcendente al propio hombre. Ese es su sentido de humanidad, la cual está provisto de un sentido clásico pero a la vez moderno, pero que en algunos de sus poemas cuestiona con fina ironía (a los cuales se suma su narrativa siempre desafiante como es el caso de su novela “La tregua”), diciéndonos en una argumentación filosófica equiparable a cualquier debate postmoderno, que las verdades absolutas han sido prostituidas por la razón, y que se abre al mundo descreído una nueva manera de acercarse a la verdad y a la realidad de estos tiempos a través del lenguaje, prescindiendo de esos discursos obsoletos, prejuiciosos y sesgados con los que nos formaron, anunciando el nacimiento de una nueva cultura plural, diversa y policéntrica.
Pero, esto es un homenaje al poeta, al cumplirse hoy cinco años de su desaparición, pero quien a través de su poesía sigue vivo en todos aquellos que aspiran a una humanidad mejor, donde en esa complicidad entre los corazones y las palabras, que no vale olvidar, pues el olvido está lleno de memoria, que es un gran simulacro caemos en cuenta que más temprano que tarde la vida terminará por arrastrar la verdad por el mundo, y que esa verdad será que no hay olvido porque que el mundo está hecho de Benedetti.
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(Mi) Personal antología menor
Chau número tres
Te dejo con tu vida
tu trabajo
tu gente
con tus puestas de sol
y tus amaneceres
sembrando tu confianza
te dejo junto al mundo derrotando imposibles
segura sin seguro
te dejo frente al mar descifrándote
sola sin mi pregunta
a ciegas sin mi respuesta rota
te dejo sin mis dudas pobres y malheridas
sin mis inmadureces
sin mi veteranía
pero tampoco creas a pie juntillas todo
no creas nunca creas este falso abandono
estaré donde menos lo esperes
por ejemplo en un árbol añoso
de oscuros cabeceos
estaré en un lejano horizonte
sin horas en la huella del tacto
en tu sombra y mi sombra
estaré repartido en cuatro o cinco pibes
de esos que vos mirás
y enseguida te siguen
y ojalá pueda estar de tu sueño
en la red esperando tus ojos
y mirándote.
***
Quién sabe
¿Te importa mucho que dios exista?
¿te importa que una nebulosa te dibuje el
destino?
¿que tus oraciones carezcan de
interlocutor?
¿que el gran hacedor pueda ser el gran
injusto?
¿que los torturadores puedan ser hijos de
dios?
¿que haya que amar a dios sobre todas
las cosas
y no sobre todos los prójimos y prójimas?
¿Has pensado que amar al dios intangible
suele producir un tangible sufrimiento
y que amar a un palpable cuerpo de
muchacha
produce en cambio un placer casi infinito?
¿acaso creer en dios te borra del humano
placer?
¿habrá dios sentido placer al crear a eva?
¿habrá adán sentido placer cuando
inventó a dios?
¿acaso dios te ayuda cuando tu cuerpo
sufre?
¿o no es ni siquiera una confiable
anestesia?
¿te importa mucho que dios exista? ¿o
no?
¿su no existencia sería para ti una
catástrofe
más terrible que la muerte pura y dura?
¿te importará si te enteras que dios existe
pero está inmerso en el centro de la nada?
¿te importará que desde el centro de la
nada
se ignore todo y en consecuencia nada
cuente?
¿te importaría la presunción
de que si bien tú existes
dios quién sabe?
***
Ese gran simulacro
Cada vez que nos dan clases de
amnesia
como si nunca hubieran existido
los combustibles ojos del alma
o los labios de la pena huérfana
cada vez que nos dan clases de
amnesia
y nos conminan a borrar
la ebriedad del sufrimiento
me convenzo de que mi región
no es la farándula de otros
en mi región hay calvarios de
ausencia
muñones de porvenir / arrabales
de duelo
pero también candores de
mosqueta
pianos que arrancan lágrimas
cadáveres que miran aún desde
sus huertos
nostalgias inmóviles en un pozo
de otoño
sentimientos insoportablemente
actuales
que se niegan a morir allá en lo
oscuro
el olvido está lleno de memoria
que a veces no caben las
remembranzas
y hay que tirar rencores por la
borda
en el fondo el olvido es un gran
simulacro
nadie sabe ni puede / aunque
quiera / olvidar
un gran simulacro repleto de
fantasmas
esos romeros que peregrinan por
el olvido
como si fuese el camino de
santiago
el día o la noche en que el olvido
estalle
salte en pedazos o crepite /
los recuerdos atroces y de
maravilla
quebrarán los barrotes de fuego
arrastrarán por fin la verdad por
el mundo
y esa verdad será que no hay
olvido
***
Arco iris
A veces
Por supuesto
Usted sonríe
Y no importa lo linda
O lo fea
Lo vieja
O lo joven
Lo mucho
O lo poco
Que usted realmente
Sea
Sonríe
Cual si fuese
Una revelación
Y su sonrisa anula
Todas las anteriores
Caducan al instante
Sus rostros como máscaras
Sus ojos duros
Frágiles
Como espejos en óvalo
Su boca de morder
Su mentón de capricho
Sus pómulos fragantes
Sus párpados
Su miedo
Sonríe
Y usted nace
Asume el mundo
Mira
Sin mirar
Indefensa
Desnuda
Transparente
Y a lo mejor
Si la sonrisa viene
De muy
De muy adentro
Usted puede llorar
Sencillamente
Sin desgarrarse
Sin desesperarse
Sin convocar la muerte
Ni sentirse vacía
Llorar
Sólo llorar
Entonces su sonrisa
Si todavía existe
Se vuelve un arco iris.
***
Asunción de ti
1
Quién hubiera creído que se hallaba
Sola en el aire, oculta,
Tu mirada.
Quién hubiera creído esa terrible
Ocasión de nacer puesta al alcance
De mi suerte y mis ojos,
Y que tú y yo iríamos, despojados
De todo bien, de todo mal, de todo,
A arrojarnos en el mismo silencio,
A inclinarnos sobre la misma fuente
Para vernos y vernos
Mutuamente espiados en el fondo,
Temblando desde el agua,
Descubriendo, pretendiendo alcanzar
Quién eras tú detrás de esa cortina,
Quién era yo detrás de mí.
Y todavía no hemos visto nada.
Espero que alguien venga, inexorable,
Siempre temo y espero,
Y acabe por nombrarnos en un signo,
Por situarnos en alguna estación
Por dejarnos allí, como dos gritos
De asombro.
Pero nunca será. Tú no eres ésa,
Yo no soy ése, ésos, los que fuimos
Antes de ser nosotros.
Eras sí pero ahora
Suenas un poco a mí.
Era sí pero ahora
Vengo un poco a ti.
No demasiado, solamente un toque,
Acaso un leve rasgo familiar,
Pero que fuerce a todos a abarcarnos
A ti y a mí cuando nos piensen solos.
2
Hemos llegado al crepúsculo neutro
Donde el día y la noche se funden y se igualan.
Nadie podrá olvidar este descanso.
Pasa sobre mis párpados el cielo fácil
A dejarme los ojos vacíos de ciudad.
No pienses ahora en el tiempo de agujas,
En el tiempo de pobres desesperaciones.
Ahora sólo existe el anhelo desnudo,
El sol que se desprende de sus nubes de llanto,
Tu rostro que se interna noche adentro
Hasta sólo ser voz y rumor de sonrisa.
3
Puedes querer el alba
Cuando ames.
Puedes
Venir a reclamarte como eras.
He conservado intacto tu paisaje.
Lo dejaré en tus manos
Cuando éstas lleguen, como siempre,
Anunciándote.
Puedes
Venir a reclamarte como eras.
Aunque ya no seas tú.
Aunque mi voz te espere
Sola en su azar
Quemando
Y tu dueño sea eso y mucho más.
Puedes amar el alba
Cuando quieras.
Mi soledad ha aprendido a ostentarte.
Esta noche, otra noche
Tú estarás
Y volverá a gemir el tiempo giratorio
Y los labios dirán
Esta paz ahora esta paz ahora.
Ahora puedes venir a reclamarte,
Penetrar en tus sábanas de alegre angustia,
Reconocer tu tibio corazón sin excusas,
Los cuadros persuadidos,
Saberte aquí.
Habrá para vivir cualquier huida
Y el momento de la espuma y el sol
Que aquí permanecieron.
Habrá para aprender otra piedad
Y el momento del sueño y el amor
Que aquí permanecieron.
Esta noche, otra noche
Tú estarás,
Tibia estarás al alcance de mis ojos,
Lejos ya de la ausencia que no nos pertenece.
He conservado intacto tu paisaje
Pero no sé hasta dónde está intacto sin ti,
Sin que tú le prometas horizontes de niebla,
Sin que tú le reclames su ventana de arena.
Puedes querer el alba cuando ames.
Debes venir a reclamarte como eras.
Aunque ya no seas tú,
Aunque contigo traigas
Dolor y otros milagros.
Aunque seas otro rostro
De tu cielo hacia mí.