Todos somos seres oscuros
75 aniversario del personaje de DC Comic
Batman es más que un personaje del comic, es un ícono cultural, parte de nuestro inconsciente colectivo. Desde su aparición, las fronteras entre el bien y el mal se han borrado mucho más.
En mayo de este año conmemoramos los 75 años del nacimiento de Batman, el caballero oscuro. Los editores de DC Comics ante el enorme éxito de Superman (1938), encargaron al dibujante Bob Kane, la creación de otro súper héroe. Con la ayuda de Bill Finger en los guiones, daría partida a The Bat-man, que apareció en el número 27 de Detective comics en 1939.
Surgido de un trauma de niñez (el asesinato de sus padres en un oscuro callejón de Gotham City), su orfandad y aislamiento, y un cierto sentimiento de culpa lleva al joven Bruce Wayne a buscar su venganza personal, declarando la guerra a toda forma de crimen.
Haciendo uso de su intelecto, el uso de tecnología y de disciplinas para la lucha, pues no tenía poderes supra naturales, y por supuesto los millones de la fortuna familiar, crea un personaje que debía aterrorizar a los delincuentes.
El gran escenario es la ciudad, y no cualquier ciudad, es Gotham City una mezcla de New York, Los Ángeles, Chicago, y tomando elementos comunes de diversas ciudades, casi con la pasión de un antropólogo urbano, crea una atmósfera especial, gótica como su nombre, donde lo particular es que por vez primera en la historia de un cómic, y en general de cualquier historia literaria, aparece rotunda la ciudad no como simple escenografía o contexto, sino como una ciudad en movimiento, una ciudad que vive, que nos cobija y nos agrede, que puede ser un lugar de paz o de guerra.
Es aquí donde Batman aparece como un héroe mortal, retorcido, atormentado y sufriente, que entra en conflicto con la ley y su propia conciencia, de la cual toma la energía suficiente para emprender su camino de lucha frontal contra el mal, aun sabiendo que su propia imagen y concepción del bien está contaminada por su propio interés en satisfacer su venganza personal, sublimada detrás de un traje oscuro como la noche.
Hoy en día es un icono de la cultura, en general, y de la cultura pop, y hasta underground, que nos hace recordar que el bien y el mal no son entidades uniformes, estáticas, estereotipadas, sino que ambas viven en nuestro interior, y cuando menos lo esperamos, en circunstancias extraordinarias emergen detrás del aleteo de un murciélago, a un ser que no es ni ángel ni demonio, ni héroe ni villano, sino un bat-man, un caballero oscuro.